El árbol emblema de Triana empezó siendo una planta de maceta. La ciudad guardaba ejemplares grandes en contenedor para vestir calles y plazas en las celebraciones, y en 1972, cuando se inauguró en la Plaza del Altozano el monumento al torero Juan Belmonte, una de aquellas plantas se pasó al suelo y allí se quedó. Es un gomero, y en concreto la variedad que estuvo de moda como planta de interior en esa misma década, la que ocupó un rincón de mil salones españoles. La racha de inviernos suaves de Sevilla dejó que este siguiera creciendo a la intemperie. Cincuenta y cuatro años después tiene un tronco de 5,86 metros de perímetro y una copa de 31 metros de ancho, y es la única sombra de la plaza, que cubre entera por sus dos mitades: la entrada del Puente de Isabel II, sucesor del viejo puente de barcas, y la boca de la calle Betis que baja junto al río. El inventario municipal reconoce sin rodeos que el árbol no es especialmente viejo y dice que su valor aquí es simbólico. Ese estatus lo ha pagado. Cada año la Velá de Triana monta sus casetas alrededor del tronco, y algunos años los cocineros ponen fogones debajo, con la mala suerte de quemar la corteza.
Plaza del Altozano, Triana, 41010 Sevilla
Gratuito, plaza pública
10 min a pie desde la parada de tranvía Plaza Nueva (T1) cruzando el Puente de Isabel II; autobuses hasta la Plaza del Altozano
Fuentes
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